Cerebros interconectados
Hace unos días fui a ver un concierto de rock en el que la virtud de los músicos brillaba por su ausencia. No sabía si no habían dormido bien, o se habían tomado unas copillas de más la noche anterior. Quizá las dos cosas, quién sabe. Encima la entrada me costó 58 €. Fail total.
Apartados en un espacio de la ciudad donde despacharnos las bajas pasiones a gusto, no sea que las calles se manchen, en el concierto aparecieron nombres como Chimo Bayo, Siniestro Total o Ella Baila Sola.
Las horas pasaban pesadamente, y los minutos se precipitaban uno detrás de otro, sin pena ni gloria. Los segundos – los Sinestro Total – van y lo petan en el escenario, se tocan dos canciones y se marchan del escenario por donde habían llegado, dejándonos a la mayoría con nuestro espíritu arrastrándose por el suelo.
Recuerdo hoy mis tiempos universitarios con mi amigo JM, cuando íbamos al Jamboree, en la Plaça Reial. En las What The Fuck Jam Sessions de jazz, R&B, rap y soul servían de todo un poco, mezclado pero no agitado. Más de 5 horas de disfrute valía 300 pesetas, de esas que ya no sirven para invertir en bitcoins. Eso era música de verdad, amigos, en un local que aún frecuentábamos los de aquí, y a precios populares.
A mí me flipaba, porque los músicos, sin hablarse, sabían exactamente qué hacer en cada momento. Ensayaban, claro. Pero el jazz se basa en improvisar, y cuando había jam los músicos subían y no les daba mucho tiempo a preparar los temas. ¿Cómo lo hacían?
¿Cómo lo hacen los músicos para improvisar, sin decirse nada ni mirarse, y que quede bonito?
No tengo ni la más remota idea, pero sí que existe un fenómeno entre dos o varios cerebros al que le llamamos inter-brain synchrony, o lo que vendría a ser sincronización entre cerebros.
- ¿What? ¿Varios cerebros se pueden sincronizar? - pregunta Gonzalo, mientras se estira un moco de la nariz, y hace una pelotilla.
- Pasen unos segundos con esta frase en la mente y díganme que no les explota la cabeza, por favor - le zumbo a la clase entera.
- ¿Y cómo se puede saber eso? ¿Cómo se sincronizan los cerebros?
- A través de las ondas y los campos eléctricos que emiten sus cerebros, amigos.
Resulta que este fenómeno, o esta característica única de los cerebros en conjunto, se estudia en la neurociencia en un campo que se conoce como neurociencia social. Este campo se pregunta, más allá de como funciona el cerebro, cómo funcionan varios cerebros a la vez. Y aún más, cómo interaccionan, cómo se relaciona su comportamiento o cuáles son las estructuras y funciones que lo permiten.
Por eso se empezó a estudiar esto en músicos de jazz. Estaban callados, mirándose o no, tocando su música, y encima del conjunto ¡salía una canción ‘ordenada’! Dios mío, con lo difícil que es tocar jazz…
- Vale… me trago todo este rollo - suelta Lina. Pero ¿cómo ven l@s científic@s que se han sincronizado varios cerebros?
- Esto te lo puedo contestar. O más bien lo contesta el Dr. Charles Limb, un investigador que ha pasado más de 20 años estudiando esto, en el siguiente vídeo:
Para ver esto se tienen que utilizar máquinas como imanes de resonancia magnética funcional, o equipos de eletroencefalograma. Quizá sea un fenómeno un poco ‘esotérico’ para creérselo a piesjuntillas, pero ahí está, y este investigadr y otros lo han visto.
¿Y qué utilidad tiene esto?
Desconocida de momento, diría yo… Quizá más adelante, estas sincronizaciones se puedan manipular, de la misma manera que ya se manipulan cerebros de animales con instrumentos de neurotecnología, como hace el señor Musk en su empresa Neuralink, o en múltiples experimentos que se han hecho en centros y universidades. Pero a mí, la vista no me llega tan lejos.
Para saber más
Roth, Edward A. The Neuroanatomical, Neurochemical, and Phenomenological Correlates of Social Bonding, Empathy, and Flow in Music Improvisation. Western Michigan University, 2021
Basso, Julia C., Medha K. Satyal, and Rachel Rugh. "Dance on the brain: enhancing intra-and inter-brain synchrony." Frontiers in human neuroscience 14 (2021): 584312